
Hay un plan
"La iglesia es mucho más
de lo que te dijeron"
Patricia Alarcón y Patricio Burgos
Pastores Principales ARM Global
Creemos que la iglesia es mucho más de lo que muchos imaginan: un lugar de transformación, esperanza y crecimiento integral. En cada campus, atendemos las necesidades de nuestra comunidad, con un fuerte enfoque en lo espiritual y lo educativo.
Amor por la Casa es nuestra campaña anual para reunir recursos y seguir expandiendo nuestra presencia en la ciudad. Queremos crear espacios que impacten y bendigan vidas, plantando nuevos campus y mejorando los existentes.
También impulsamos la educación como parte esencial de nuestra visión. Por eso, gran parte de los avances en infraestructura e innovación beneficiarán a nuestros centros educativos.
Juntos —iglesia y fundación— trabajamos para transformar vidas, revitalizar comunidades y traer luz a la sociedad
Fondos necesarios para completar la compra de ARM Campus Puente Alto
CLP$811.534.000
USD$872.617
¿Por qué nuestra meta es comprar Campus Puente Alto?
Dios nos dio la oportunidad de iniciar las negociaciones para la compra del terreno donde hoy se encuentra nuestro Campus Puente Alto en uno de los momentos más inciertos para el mundo: en medio de la pandemia del COVID-19, cuando atravesábamos una profunda crisis a nivel global.
Aun así, decidimos dar este paso con fe, creyendo que Dios estaba abriendo una puerta para el futuro de nuestra iglesia.
Nuestro anhelo es contar con un lugar propio donde podamos seguir compartiendo el mensaje de Jesús, formando discípulos y creando espacios que bendigan a nuestra comunidad por muchas generaciones.
La compra del Campus Puente Alto no solo nos permitirá tener un hogar permanente para nuestra iglesia, sino que también nos dará la posibilidad de destinar más recursos a áreas clave del ministerio, fortalecer nuestros programas de servicio y ampliar el impacto que tenemos en nuestra comunidad.













2019
TODO COMENZÓ CON UNA VISIÓN
Solo había maleza, escombros y un terreno vacío. Pero donde el hombre veía un lugar sin nada, Dios miraba su casa llena de personas.
2019
PUSIMOS LOS CIMIENTOS
Limpiamos el terreno y comenzamos a construir. Antes de levantar paredes, tuvimos que creer que valía la pena poner los primeros cimientos.
2021
YA PODÍAMOS VERLO
La estructura estaba lista. Todavía faltaba mucho, pero aquello que un día solo vimos por fe ahora comenzaba a tomar forma delante de nuestros ojos.
2021
NOS REUNIMOS POR PRIMERA VEZ
Poco equipamiento. Aforo limitado. Una pandemia todavía presente. Pero había algo que no podía faltar: hambre por Jesús.
2022
SEGUIMOS AVANZANDO
Llegó el equipamiento, las transmisiones y nuevas formas de conectar con las personas. La iglesia seguía creciendo, incluso cuando no todos podían estar en el mismo lugar.
2020
CUANDO EL MUNDO SE DETUVO
En medio de una pandemia, seguimos construyendo. Mientras todo parecía detenerse, Dios nos enseñó que su propósito no se detiene.
2023
SE ABRE LA CASA
Después de años de oración, trabajo y perseverancia, llegó el día. Las puertas se abrieron, y lo que comenzó como una visión se convirtió en una casa para muchos.
NO FUE SOLO CONSTRUIR UN EDIFICIO. FUE CONSTRUIR UNA CASA.
Una casa donde Jesús es el centro, donde las personas encuentran esperanza, y donde seguimos creyendo por lo que Dios aún hará.
Hasta hoy nuestra casa ha alcanzado
8 ciudades

de manera presencial con campus que impactan de manera activa a la comunidad.
20 países

presencial y virtual, llevando una visión cercana y amigable para presentar a Jesús.
600

niños, niñas y adolescentes que forman parte de nuestro proyecto educativo.
3.000

personas que son parte activa de nuestra iglesia.
10.000

personas que forman comunidad online alrededor del mundo que han sido parte de grupos pequeños.
4957

personas han sido bautizadas en agua.
18.000

han aceptado a Jesús en sus vidas, en nuestros encuentros presenciales/ online y eventos especiales.

Visión de
campus
Queremos llegar a cada rincón del mundo con un mensaje de amor y restauración. Creemos que Dios guía nuestra expansión, poniendo en el corazón de nuestros pastores el próximo lugar donde plantar un campus.
Soñamos con transformar cada ciudad, calle y comunidad, atendiendo sus necesidades y llenando de vida cada espacio.
Creemos que debería haber más iglesias que cualquier otra institución, porque es ahí donde las personas se encuentran con Jesús.



